lunes, 19 de octubre de 2015

Un Perfecto Angel


Era tarde, la 1:01 am exactamente, quedé dormida en un profundo sueño al cabo de unos minutos.
Veía algo iluminarse, era… Una persona. ¿Persona? ¿Qué acabo de decir? No, era algo inhumano.
Cada vez se acercaba mas a mí, de repente comenzó a hablarme. Se me hacía difícil entenderle lo que decía.
– ¿Sabes cuál es la mejor elección? – dijo aquella inhumanidad – no arrepentirse de nada… – A pesar de tener yo los ojos como platos no lo veía bien, no lo sabía distinguir, su voz era suave.
Pero el continuaba hablando:
– Tienes la oportunidad de ayudar, no importa si no lo deseas. Pues aquí te queda, ayuda a alguien, dale buenos consejos y no seas ignorante, y así todo está bien
No era capaz de responder ni de preguntar algo, estaba demasiado impactada. Poco a poco se fue desvaneciendo hasta que despareció por completo.
'Tringg tringg'
Abrí inmediatamente los ojos al escuchar ese sonido, la alarma. Me organicé para ir al colegio y salí. Tenía sin embargo muchas preguntas y dudas. ¿Eso que vi era real? No lo sé.
Estaba sentada ya en el aula, mirando hacia el piso y recordando todo lo que había visto, pero cada vez se veía más borrosa la imagen, mas no las palabras, esas si las recordaba con exactitud.
-¡ Oye! ¡Aterriza, si aquí! Tienes cara de que te hubieran espantado – dice mi amiga de al lado
– Si, claro, eso es, me espantaron
– ¿Pero qué dices? Cuéntame todo – preguntó intrigada
– Fue como una especie de fantasma – respondí algo
– ¿Fantasma? Tenía una sábana encima…
– No, claro que no…
– Entonces no era un fantasma – dijo – ¡ya se! si era espantoso y no tenía una sábana, ¡Entonces era un zombi! claro, con la cabeza ladeada, con los brazos estirados y con huecos en vez de ojos…
– ¡No! no era un zombi…
– ¿No lo rodeaba la oscuridad? – interrumpió
– No, al contrario, lo iluminaba una intensa luz blanca
– Ajá que emocionante – dijo con sarcasmo – Eso no puede ser cierto ¿Qué viste?
– Me habló…- claro que me habló pero ¿le diría a ella todo lo que había oído? No.
– Bueno no importa, mírala a ella, creo que necesita explicación – dijo sin mostrar más interés en el tema
¿Explicación? ¿Eso significa ayuda? Todas las cosas se hacían coherentes, si quería que diera consejos era mi oportunidad.
***
Y perfecto, así fue, eso era lo que debía pasar, ayudarle y así mantener contento al… ¿Ángel? Sí, eso es, era un ángel.
Sin saberlo me estaba ayudando, en mi diario vivir lo escuchaba en cada sueño
Y así fue como creí en la Verdad, transmitida a través de un Ángel…
Un perfecto Ángel
Fin

miércoles, 7 de octubre de 2015

El Problema


Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio zen.
Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo.

El gran maestro reunió a todos sus discípulos, para escoger a quien tendría ese honor. "Voy a presentarles un problema dijo-. Aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián del templo".

Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre este un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: "Este es el problema".

Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor... ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? Todos estaban paralizados.

Después de algunos minutos, un alumno se levanto, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el vaso con determinación y lo tiró al suelo.

"Usted es el nuevo guardián -le dijo el gran maestro, y explicó-: Yo fui muy claro, les dije que estaban delante de un problema. No importa qué tan bellos y fascinantes sean, los problemas tienen que ser resueltos.

Puede tratarse de un vaso de porcelana muy raro, un bello amor que ya no tiene sentido, un camino que debemos abandonar pero que insistimos en recorrer porque nos trae comodidades. Sólo existe una forma de lidiar con los problemas: atacarlos de frente. En esos momentos no podemos tener piedad, ni dejarnos tentar por el lado fascinante que cualquier conflicto lleva consigo".

viernes, 2 de octubre de 2015

Las Dos Ranita


Resulta que había dos ranitas que aprovechando su día libre salieron a pasear por una hermosa mansión. Cuando llegaron a la cocina en busca de algo de comer, se resbalaron en unas gotas de aceite para caer en una gran olla de crema.Ambas desesperadas comenzaron a defenderse de la masa movediza que las iba devorando, hasta que una de ella dijo:-Querida amiga ha llegado mi hora, por más que me esfuerce nunca podré salir con vida de esta situación, no tengo opción yo me entrego, mi vida ha terminado… Y dejando de patalear, lentamente fue desapareciendo de la superficie.


La amiga, por su parte pensó: Yo no sé si hoy es mi día, así que no me entregaré, en todo caso seguiré luchando hasta que Dios me llamé, pero que antes observe que hice todo lo imposible para conservar mi vida.La ranita siguió sin descanso moviendo sus patas, y lo hizo con tanta decisión y con tanta voluntad,que sin darse cuenta la crema se convirtió en manteca, pudiendo pisar firme y escapar tranquilamente.