miércoles, 5 de diciembre de 2018

A Partir de Hoy


Resultado de imagen para amanecerEl gran objetivo en esta vida es luchar cada día para ser mejor persona y ayudar a los demás. Esa es la única manera de tener una vida plena y gratificante. Decir esto es fácil. El mérito está en la lucha diaria por conseguirlo. 

A continuación se sugieren propósitos que se pueden poner en práctica a partir de hoy: 

- Disfruta con todo lo que haces, con el trabajo, con el estudio, conduciendo, juagando al tenis, en una reunión, caminando, en el metro… El truco no consiste en hacer lo que te gusta sino en que te guste lo que haces. Haz todo lo que esté en tus manos para hacer lo que te apasiona; si no lo haces, no te quejes. 

- Sé agradecido. No valoramos lo que tenemos. Muchas veces no sabemos lo privilegiados que somos. Levántate por la mañana y piensa en tres cosas por las que tienes que dar gracias a Dios. Te levantarás alegre. 

- No te quejes. La vida está llena de llorones, de quejicas. Si algo no te gusta, cámbialo. Si no puedes, serénate y céntrate en algo que sí dependa de ti. No te quejes ni critiques y aléjate de los cenizos porque son contagiosos. El mérito está en hacer lo que toca pero con buena cara. 

- Ponte ilusiones. Busca ilusiones: compra un libro, organiza una cena con tus amistades, vete un fin de semana a un lugar que te guste, juega con niños, escucha sus conversaciones… Vete a pasear por un bosque. Pasear por la naturaleza es fantástico. Aprende a pasear: con calma, sin prisa, no lleves tus preocupaciones contigo. Sé consciente del paisaje, los sonidos y los olores. 

- Ayuda a los demás. No hay nada que llene tanto como ayudar y hacer favores a los demás. Muchas personas necesitan ayuda. Dedica tiempo, es el regalo más preciado porque es lo que más valoramos. 

- Reparte alegría. Desarrolla en sentido del humor. ¿Qué hay mejor que hacer felices a los demás? La Madre Teresa de Calcuta decía: “Nadie debería alejarse de ti sin sentirse mejor y más feliz”. 

- Cuida a las personas que más quieres. Dedícales tiempo, repíteles cuanto las quieres, ten detalles con ellas, sé amable con ellas. 

martes, 4 de diciembre de 2018

Y si todo fuera un sueño?


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¿Y si estamos soñando, creyendo que estamos despiertos? ¿Y si todo esto es un sueño con sensaciones físicas? ¿Y si todo esto no está pasando realmente? Esta idea para nuestra mente parece una locura. No estamos capacitados para comprender esto. Pero ¿Y si fuera así? ¿Por qué nos tomamos todo tan en serio? 

Si no vamos a estar en este mundo eternamente, ¿por qué damos tanta importancia a nuestras decisiones y a cosas que son temporales? Si no sabemos cuánto tiempo vamos a estar aquí, ¿por qué convertir la vida en un drama? ¿Por qué no tomarnos la vida como un juego? 

Desdramatiza, relativiza, quítale importancia a lo que te sucede. Lo que ves es solo un escenario que cambiará en la medida que cambies tu forma de ver tu vida y de verte a ti mismo. De hecho, cuando deseamos salirnos de los programas mentales que nos dominan, el camino más fácil es tomarnos la vida como si fuera un juego o un sueño: probamos a hacer las cosas de manera diferente, dejamos de hacer lo que hacemos habitualmente y empezamos a introducir pequeños cambios en nuestra vida. 


Fuente: "El amor de tu vida" de Rut Nieves

sábado, 5 de agosto de 2017

LOS MEJORES AMIGOS

Los verdaderos amigos

Sin que ninguno de sus compañeros supiera por qué, Ana Luisa, una alumna de quinto grado de la primaria Valentín Gómez Farías, dejó de asistir a clases. Esto hizo que sus mejores amigos, Elena, Arturo y Gonzalo se preocuparan. Entonces, los tres pidieron permiso a su maestra para ir a visitarla. La profesora les dijo que no era conveniente: “Su compañera está enferma. Por ahora es mejor dejarla descansar”. Elena quiso saber qué enfermedad padecía Ana Luisa. La maestra dudó unos momentos antes de responder: “Tiene cáncer. Es una enfermedad muy seria que requiere muchos cuidados”. La profesora les explicó que Ana Luisa estaba recibiendo un tratamiento llamado quimioterapia que la debilitaría y, quizá, provocaría que se le cayera el pelo.
La noticia hizo que los tres amigos se entristecieran. Entre todos le compraron una tarjeta, un libro y una pulsera como regalo.
Por fin, un día Ana Luisa regresó a clases. Se veía más delgada y llevaba una pañoleta en la cabeza para ocultar la falta de cabello. Elena, Arturo y Gonzalo la recibieron con alegría. Sin embargo, cuando algunos alumnos de sexto supieron que Ana Luisa no tenía pelo, comenzaron a reírse a sus espaldas. Y aunque los profesores intervinieron, no fue posible evitar las burlas.
Para apoyarla, a sus amigos se les ocurrió una idea: una tarde los cuatro fueron a la peluquería y pidieron que los dejaran pelones. Al día siguiente llegaron al colegio luciendo sus cabezas brillantes. Era una forma de decirle a Ana Luisa que la apoyaban. Ella se sintió conmovida por su lealtad. Cuando la noticia se extendió, otros alumnos pidieron a sus padres que les cortaran el pelo. Esto ayudó a que Ana Luisa se sintiera mejor.

Para reflexionar con los hijos e hijas

  • ¿Qué opinas de la idea que tuvieron los amigos de Ana Luisa?
  • ¿Estarías dispuesto a hacer algo similar por una amiga o un amigo tuyo?
  • ¿Existen en tu escuela compañeros que se burlan de personas con alguna enfermedad o discapacidad? ¿Qué piensas de ello?
  • ¿Por qué crees que otros niños y niñas de esta escuela también les pidieron a sus padres que les cortaran el pelo?
  • ¿Recuerdas alguna manifestación de lealtad que haya demostrado tu grupo de la escuela?

miércoles, 14 de junio de 2017

Zeus y La Mona Madre

En el reino de Zeus convocaron un concurso de belleza para los animales del campo, con la promesa de un regalo económico a quien saliera elegido como el más guapo del lugar.. Todos los animales del reino se enteraron de la noticia y empezaron a elegir entre sus familiares a quien consideraban como el mas guapo de la familia.
Una mona acababa de dar a luz un cachorrito muy especial, era muy querido por familiares y vecinos porque era el primer bebé de la familia, solo que tenía una pata más corta que la otra, la cabeza demasiado grande y tosía demasiado lo que lo hacía diferente a los demás de su especie. Llegó el día de la selección de los candidatos y había una cola muuuuy laaaarga, tenían que seleccionar de todos solo 10 finalistas.
Fueron desfilando ante el jurado calificador el elefante, la jirafa, el león, el pavo real, y todos los demás, mostrado sus mejores trajes de gala, uno a uno de los nerviosos participantes, mientras demostraban sus mejores poses. Así, le toco el turno al monito y, como era un bebé iba en los brazos de mamá. Ella iba muy orgullosa y feliz de su hijito, pero cuando lo presentaron todos se burlaban del cachorro, la mamá se dio cuenta que una vecina suya del zoológico donde vivía, a quien creía su amiga, se burlaba con otras personas de su bebé, entristeciéndose mucho. Se acercó al micrófono, muy respetuosamente pidió la palabra y dijo:
No sé si Zeus crea conveniente elegir a mi bebé, o darle el premio, sepan ustedes que soy una madre muy orgullosa de mi hijo y no me da vergüenza decirlo, ni traerlo ante ustedes. Para una madre todos los hijos son los mejores y mas lindos del mundo y si lo traje aquí es para que sepan que para mí, mi hijo ya es un ganador.

sábado, 10 de junio de 2017

El Elefante y la Estaca


Cuando era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales, sobre todo,  mi preferido era el elefante.


Resultado de imagen para elefante estacaDurante la función, la enorme bestia impresionaba a todos por su peso, tamaño y sobre todo, por su descomunal fuerza... pero, después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, uno podía encontrar al elefante detrás de la carpa principal, atado, mediante una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.

La estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera, apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un "árbol de cuajo" podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Porqué el elefante no huye, arrancando la pequeña estaca, con el mismo esfuerzo que yo necesitaría para romper una cerilla?, ¿Qué fuerza misteriosa lo mantiene atado, impidiéndole huir?

Tenía unos siete u ocho años, y todavía confiaba en la sabiduría de las personas grandes. Pregunté entonces a mis padres, maestros y tíos, buscando respuestas a ese misterio. No obtuve una respuesta coherente, la edad no es un impedimento para percibir la coherencia o la falta de ella en los que la gente nos dice. Alguien me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: si es cierto que está amaestrado, entonces ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta que me satisficiese.

Con el tiempo, me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con gente que me daba respuestas incoherentes, por salir del paso y, un par de veces, con otras personas que también se habían hecho la misma pregunta. Hasta que hace unos días, encontré una persona, lo suficientemente sabia, que me dio una respuesta que al fin me satisfizo: "El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca toda su vida, desde que era muy pequeño". Cerré los ojos y me imaginé al pequeño elefantito con solo unos días de nacido, sujeto a la estaca. Estoy seguro que en aquél momento el animalito empujó, jaló, sacudió y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de todo su esfuerzo, no pudo librarse.

La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Podría jurar que el primer día se durmió agotado por el esfuerzo infructuoso, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía se resignó a su destino. El elefante dejó de luchar para liberarse. Este elefante enorme y poderoso no escapa porque cree que no puede hacerlo. Tiene grabado en su mente el recuerdo de sus, entonces, inútiles esfuerzos, y ahora ha dejado de luchar, no es libre, porque ha dejado de intentar serlo. Nunca más intentó poner a prueba su fuerza.

Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a varias (cientos) de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que "no podemos" con montón de cosas, simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos. Grabamos en nuestra mente: no puedo. no puedo y nunca podré. Crecimos portando ese mensaje, que nos impusimos a nosotros mismos y nunca más lo volvimos a intentar. La única manera de saber cuáles son nuestras limitaciones ahora, es intentar de nuevo, poniendo en el intento todo nuestro corazón.

(Publicado en Cuentos para Demian, 1994)
Este cuento ilustra de forma muy clara el concepto de Indefensión Aprendida: Según los estudios de Seligman, la indefensión se refiere a la sensación subjetiva de no poder hacer nada frente a un problema, situación o estímulo desagradable; y a pesar de que sí existan oportunidades reales de cambiar la situación aversiva, evitando las circunstancias desagradables o mediante la obtención de recompensas positivas, la persona o animal no realiza ninguna conducta para buscar evitar el estímulo aversivo u obtener el refuerzo.

Normalmente esto es debido a experiencias previas en las que no se pudo controlar o actuar sobre la situación, entonces se "aprende" que no puede hacerse nada, y aunque en el futuro la situación o condiciones cambien, y sí haya oportunidades de actuar, o tengamos capacidad para intervenir o cambiar las cosas, nuestra creencia de no poder hacer nada nos mantiene inmóviles.

Muchas veces la indefensión es debida incuso a valoraciones negativas que hemos interiorizado a lo largo de nuestro desarrrollo : "no se te dan bien los estudios", "eres malo en los deportes", "nunca acabas lo que empiezas".. nos creemos estas valoraciones negativas sobre nosotros mismos, y no nos ponemos en marcha aunque tengamos la capacidad  (como "no se me dan bien los estudios" no me matricularé en una carrera aunque quiera, pues no me veo capaz, no practicaré deporte porque "no se me da bien".. etc)

¿Cómo superar esta Indefensión Aprendida?: pues justamente desaprendiendo lo aprendido 😉 Poniéndonos a prueba, valorando de forma objetiva nuestras capacidades, centrándonos en qué podemos hacer para resolver una situación e intentarlo. Realmente es un desaprendizaje difícil, lo sé: estamos muy condicionados por nuestras creencias y dinámicas de pensamiento. Pero el cambio si es posible afortunadamente. Lo fundamental es detectar y analizar nuestro diálogo interno, cuáles son nuestras creencias, juicios, nuestra forma de hablarnos y evaluar de forma objetiva cuáles de éstos pensamientos son "estacas" que nos están inmovilizando. (Por ejemplo podemos intentar "verlo desde fuera" ¿si otra persona me transmitiera estas creencias, juicios, críticas? ¿qué le aconsejaría? ) Nuestra capacidad es generalmente mayor de lo que valoramos: podemos evolucionar, cambiar y desarrollar nuevas habilidades.

¿Habéis detectado estacas en vuestro día a día?


Liberémonos de la indefensión aprendida. ¿Qué opináis a respecto?

viernes, 2 de junio de 2017

MIcaela Y El Hada de la Obediencia

Éste es el país de los cuentos. Hoy Micaela ha llegado hasta aquí buscando algo, ¿qué será?
- ¡Hola, soy Micaela!
- Hola, respondió el ratón Brillo Dorado, mientras apuntaba en su libreta de notas con su gran lápiz también dorado.
- ¿Qué haces? - preguntó Micaela curiosa, acercándose al ratón.
- Tengo que anotar a todos los visitantes. Eres la visitante número 3.
- ¿Número 3?, pensé que aquí venían muchos niños y niñas de todo el mundo.
- Tienes razón, en realidad ese es mi número favorito, ji, ji, ji, se rió Brillo Dorado.
- ¿Y qué haces por aquí?, este es un lugar muy lejano.
- Mamá me ha enviado, estoy buscando al Hada de la Obediencia, necesito hablar con ella.
- Pues hoy es tu día de suerte, yo te llevaré - dijo Brillo Dorado.
Es así como juntos emprendieron el viaje. Subieron sobre unas nubes que los transportaron por el cielo y durante el trayecto adoptaban diversas formas, ¡eran hermosas!
Luego bajaron cerca de un río con aguas cristalinas, treparon sobre una hoja de eucalipto se dejaron llevar por las aguas hasta la próxima orilla, ¡Todo era muy divertido! Al final del camino había un castillo muy pequeñito, y Brillo Dorado dijo:
- Aquí es, ya llegamos, yo puedo entrar porque soy pequeño, pero tú necesitas pasar por la prueba de la humildad.
- ¿Cómo es eso? – preguntó Micaela.
- Sólo párate frente a la puerta y si tu corazón tiene dentro el sentimiento de humildad te harás pequeña y podrás entrar.
- ¿Y si no resulta?, tengo miedo Brillo Dorado –dijo Micaela.
- No te preocupes, eres una buena niña. Todo saldrá bien. Entonces Micaela se paró frente a la puerta del pequeño castillo y de pronto, como por arte de magia, se hizo tan pequeña que pudo entrar fácilmente.
- Qué bueno, ya estamos adentro, -se alegró Micaela-, vamos a buscar al hada de la Obediencia, amigo ratoncillo. En medio de un gran altar estaba el Hada, con una sonrisa hermosa.
- Hola, Micaela, ¿qué te trae por aquí?, -preguntó el Hada.
- ¿Cómo está usted, señora Hada?, necesito saber el secreto de la obediencia, pues me está resultando difícil ser obediente con mamá. - Es fácil, querida amiga. ¿Recuerdas las nubes que te trajeron y el río en el que navegaste hasta acá? Pues ser obediente es ser como las nubes que pasan adoptando la forma que el viento les da, son hermosas y pueden ir fácilmente a cualquier lugar.
También ser obediente es ser como el agua que fluye, que corre hacia abajo y llega al océano. El que es obediente tiene ventaja ante Dios, no es una tarea fácil pero te ayudará mucho a escuchar y aceptar las opiniones de los demás.
Luego le dio un abrazo a Micaela y salió por la ventana. Micaela en un abrir y cerrar de ojos ya estaba en su cuarto. Ese día había aprendido mucho.
FIN
Fuente: https://www.guiainfantil.com/1233/cuento-por-la-obediencia-micaela-y-el-hada-de-la-obediencia.html

martes, 30 de mayo de 2017

Que Facil Es...

Cuentan que se produjo un gran cuchicheo en la Corte cuando Cristóbal Colón regresó a España después de haber descubierto lo que entonces se pensaba que era una nueva ruta para llegar a las Indias. Cada quién tenía su propia opinión sobre lo que había ocurrido y la diversidad de puntos de vista formaba el menú principal de las tertulias a media voz. Los más envidiosos y celosos no dudaban en afirmar que lo que había hecho Colón no era ninguna proeza, que en realidad no era difícil encontrar nuevas rutas en la inmensidad del mar.


En cierta ocasión, uno de ellos no tuvo reparo en dejarle saber su opinión al célebre Almirante, minimizando su hazaña al calificarla como algo muy fácil de realizar. Entonces, ante la extrañeza de todos, Colón pidió que le trajeran un huevo. Unos minutos después, Colón lo colocó sobre la mesa central y les preguntó:

- ¿Quién puede parar este huevo sobre la mesa sin que se caiga cuando lo suelte?

Varios lo intentaron, pero no había forma de colocar el huevo en posición vertical sin que inmediatamente cayera a un costado. Finalmente Colón tomó nuevamente el huevo, eligió uno de los extremos y con suavidad lo golpeó hasta que la cáscara se grietó y se aplanó ligeramente, sin que llegara a salir algo de su contenido. Entonces colocó el huevo en posición vertical sobre la mesa y allí permaneció inmóvil ante el asombro de todos. Dirigió su mirada hacia quién lo había interpelado y le dijo:

- Ahora todos ustedes serán capaces de hacerlo y de decir que es muy fácil. Pero hace un instante dijeron que era imposible. Lo difícil no es repetir lo que ya otra persona ha resuelto, lo difícil es idear la solución por primera vez, cuando todavía nadie ha resuelto el problema.


Cuántas veces hemos juzgado los logros y triunfos de los demás bajo la misma óptica de los envidiosos y celosos de esta historia. Cuántas veces hemos dejado de apreciar el esfuerzo de los demás cobijados en la excusa que es “muy fácil”. Verdaderamente es muy fácil criticar, es muy fácil decir a los demás cómo hay que hacer las cosas, es muy fácil decir que ya lo habíamos pensado o que ya lo sabíamos. El problema es justamente que “es muy fácil”, y por eso nunca lo hicimos nosotros mismos…