Mostrando entradas con la etiqueta feliz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta feliz. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de enero de 2014

Un año nuevo


Dicen que cuando se acerca fin de año los ángeles curiosos se sientan al borde de las nubes a escuchar los pedidos que llegan desde la tierra.
- ¿Qué hay de nuevo? -pregunta un ángel pelirrojo, recién llegado.
Lo de siempre: amor, paz, salud, felicidad...- contesta el ángel más viejo.
Y bueno, todas esas son cosas muy importantes.
Lo que pasa es que hace siglos que estoy escuchando los mismos pedidos y aunque el tiempo pasa los hombres no parecen comprender que esas cosas nunca van a llegar desde el cielo, como un regalo.
¿Y qué podríamos hacer para ayudarlos? - Dice el más joven y entusiasta de los ángeles.
¿Te animarías a bajar con un mensaje y susurrarlo al oído de los que quieran escucharlo? - pregunta el anciano.
Tras una larga conversación se pusieron de acuerdo y el ángel pelirrojo se deslizó a la tierra convertido en susurro y trabajó duramente mañana, tarde y noche, hasta 1os últimos minutos del último día del año.
Ya casi se escuchaban las doce campanadas y el ángel viejo esperaba ansioso la llegada de una plegaria renovada. Entonces, luminosa y clara, pudo oír la palabra de un hombre que decía:
"Un nuevo año comienza. Entonces, en este mismo instante, empecemos a recrear un mundo distinto, un mundo mejor:
sin violencia, sin armas, sin fronteras, con amor, con dignidad; con menos policías y más maestros, con menos cárceles y más escuelas, con menos ricos y menos pobres.
Unamos nuestras manos y formemos una cadena humana de niños, jóvenes y viejos, hasta sentir que un calor va pasando de un cuerpo a otro, el calor del amor, el calor que tanta falta nos hace.
Si queremos, podemos conseguirlo, y si no lo hacemos estamos perdidos, porque nadie más que nosotros podrá construir nuestra propia felicidad".

Desde el borde de una nube, allá en el cielo, dos ángeles cómplices sonreían satisfechos.
Del libro: "Cuentos para Niños de 8 a 108 II" - Pancho Aquino.

martes, 7 de mayo de 2013

El Duende Feliz



En una casita de árbol vivía un duende llamado Iris. Este duende era muy bonito, su vestimenta era como de  un arco iris porque su traje era de todos los colores.
Era un duende muy feliz y quería que todos los niños del munto también fueran felices como él.
Un día, el duende Iris decidió salir de su casita para ir en busca de niños que estuvieran tristes. Para su sorpresa encontró a muchos niños así, con mucha tristeza en su carita.
Muchos niños estaban tristes porque no tenían que comer, otros porque tenían frío y otros porque no tenían a su mamá.
Entonces el duende Iris decidió hablarles, pero pensó:
-¿Y si se asustan en vez de darles alegría verme? ?Cómo lo podría hacer?
-¡Ya sé!, dijo Iris. Voy a decirles que soy un payasito enano y que vengo de un gran circo, así no me tendrán miedo.
Y así lo hizo, se empezó a acercar a todos aquellos niños que estaban sufriendo y se los llevó a conocer su mundo de arco iris.
Pero eso no fue todo, les dio muchos regalos para que los compartieran con sus familias.
Los niños estaban felices, pensaron que el duende iris era un ángel que les había caído del cielo.
Iris estaba mucho más feliz por haber hecho de aquellos niños que volvieran a sonreír.
FIN

sábado, 26 de noviembre de 2011

La camisa del hombre feliz

Había una vez un rey cuya riqueza y poder eran tan inmensos, como eran de inmensas su tristeza y desazón.
-Daré la mitad de mi reino a quien consiga ayudarme a sanar las angustias de mis tristes noches- dijo un día.
Quizás más interesados en el dinero que podían conseguir que en la salud del Rey, los consejeros de la corte decidieron ponerse en campaña y no detenerse hasta encontrar la cura para el sufrimiento real. Desde los confines de la tierra mandaron traer a los sabios más prestigiosos y a los magos más poderosos de entonces, para ayudarles a encontrar el remedio buscado.
Pero todo fue en vano, nadie sabía cómo curar al monarca.
Una tarde, finalmente, apareció un viejo sabio que les dijo: -si encontráis en el reino un hombre completamente feliz, podréis curar al rey. Tiene que ser alguien que se sienta completamente satisfecho, que nada le falte y que tenga acceso a todo lo que necesita.
-Cuando lo halléis- siguió el anciano- pedidle su camisa y traedla a palacio. Decidle al rey que duerma una noche entera vestido solo con esa prenda. Os aseguro que mañana despertará curado.
Los consejeros se abocaron de lleno y con completa dedicación a la búsqueda de un hombre feliz, aunque ya sabían que la tarea no resultaría fácil.
En efecto, el hombre que era rico, estaba enfermo; el que gozaba de buena salud, era pobre. Aquel, rico y sano, se quejaba de su mujer y ésta, de sus hijos.
Todos los entrevistados coincidían en que algo les faltaba para ser totalmente felices aunque nunca se ponían de acuerdo en aquello que les faltaba.
Finalmente, una noche, muy tarde, un mensajero llegó al palacio. Habían encontrado al hombre tan interesantemente buscado. Se trataba de un humilde campesino que vivía al norte en la zona más árida del reino. Cuando el monarca fue informado del hallazgo. Éste se llenó de alegría e inmediatamente mandó que le trajeran la camisa de aquel hombre, a cambio de la cual deberían darle al campesino cualquier cosa que pidiera.
Los envidos se presentaron a toda prisa en la casa de aquel hombre para comprarle la camisa y, si era necesario –se decían- se la quitarían por la fuerza...
El rey tardó mucho en sanar en sanar de su tristeza. De hecho su mal se agravó bastante cuando de que el hombre más feliz de su reino, quizás el único totalmente feliz, era tan pobre, tan pobre... que no tenía ni siquiera una camisa.

jueves, 21 de octubre de 2010

Feliz

En cierta ocasión durante un seminario para
matrimonios, le preguntaron a una mujer: -'¿Te
hace feliz tu esposo?'... ¿Verdaderamente te hace
feliz?

En ese momento el esposo levantó ligeramente el
cuello en señal de seguridad, sabía que su
esposa diría que sí, pués ella jamás se había quejado
durante su matrimonio. Sin embargo la esposa
respondió con un rotundo

No ...... no me hace feliz'

Y ante el asombro del marido... continuó: - 'No
me hace feliz .... ¡Yo soy
feliz! ...

El que yo sea feliz o no, eso no depende de él,
sino de mí. Yo soy la única persona, de quien
depende, mi felicidad. Yo determino ser feliz en
cada situación y en cada momento de mi vida,
pues si mi felicidad dependiera ...de alguna persona,
cosa... ó circunstancia. ... sobre la faz de esta
tierra, yo estaría en serios problemas.

Todo lo que existe en esta vida, cambia
continuamente. ......

el ser humano, las riquezas, mi cuerpo, el
clima, los placeres, etc.

Y así podría decir una lista interminable.

A través de toda mi vida, he aprendido algo;
decido ser feliz y lo demás lo llamo...

'experiencias', amar, perdonar, ayudar,
comprender, aceptar, escuchar, consolar.

Hay gente que dice: - No puedo ser feliz ...
porque estoy enfermo, porque no tengo dinero,
porque hace mucho calor, porque alguien me
insultó, porque alguien ha dejado de amarme,
porque alguien no me valoró...

Pero ...lo que no sabes es que ....PUEDES SER
FELIZ......

aunque... estés enfermo,

aunque... haga calor,

aunque... no tengas dinero,

aunque ...alguien te haya insultado,

aunque ...alguien no te amó ,

o no te haya valorado .

SER FELIZ ES.... UNA ACTITUD ANTE LA VIDA QUE
CADA UNO DECIDE...!!!!!

martes, 27 de abril de 2010

Hoy Toca ser Feliz

Esta es de Mago de Oz

Cuando un sueño se te muera
o entre en coma una ilusión,
no lo entierres ni lo llores, resucítalo.

Y jamás des por perdida
la partida, cree en ti.
y aunque duelan, las heridas curarán.

Hoy el día ha venido a buscarte
y la vida huele a besos de jazmín,
la mañana esta recién bañada,
el Sol la ha traído a invitarte a vivir.

Y verás que tú puedes volar,
y que todo lo consigues.
Y verás que no existe el dolor,
hoy te toca ser feliz.

Si las lágrimas te nublan
la vista y el corazón,
haz un trasvase de agua
al miedo, escúpelo.

Y si crees que en el olvido
se anestesia un mal de amor,
no hay peor remedio
que la soledad.

Deja entrar en tu alma una brisa
que avente las dudas y alivie tu mal.
Que la pena se muera de risa,
cuando un sueño se muere
es porque se ha hecho real.

Y verás que tú puedes volar
y que todo lo consigues.
Y verás que no existe el dolor,
hoy te toca ser feliz.

Las estrellas en el cielo
son solo migas de pan
que nos dejan nuestros sueños
para encontrar
el camino, y no perdernos
hacia la Tierra de Oz,
donde habita la ilusión.

Y verás que tú puedes volar,
y que tu cuerpo es el viento,
porque hoy tú vas a sonreír,
hoy te toca ser feliz.