Un padre llevó a sus pequeños a jugar al minigolf. En la taquilla, preguntó el precio.
- Son cinco monedas para los adultos y tres para los niños mayores de seis años. Para los menores de seis, la entrada es gratuita.
- Uno de ellos tiene tres, el otro siete. Pago la del mayor.
- Bobo -dijo el taquillero-. Podría haberse ahorrado tres monedas si hubiera dicho que el mayor tenía menos de seis. Yo no habría notado la diferencia.
- Puede, pero ellos sí la habrían notado. Y mi ejemplo quedaría grabado para siempre.
martes, 24 de febrero de 2009
Un cafe y una sonrisa
"...Soy madre de tres hijos de 14, 12 y 3 años y recientemente termine mi carrera universitaria. La ultima clase que tome fue Sociologia. La maestra estaba muy inspirada con las cualidades que yo deseaba ver, con las cuales cada ser humano habia sido agraciado.
Su ultimo proyecto fue titulado "SONRIE". Pidio a la clase que saliera y le sonriera a tres personas y documentaran sus reacciones.
Yo soy una persona muy amistosa y siempre sonrio a todos y digo "hola", asi es que pense que esto seria “pan comido”, literalmente.
Tan pronto nos fue asignado el proyecto, mi esposo, mi hijo pequeño y yo fuimos a McDonald's una fria mañana de Marzo, era la manera de compartir un tiempo de juego con nuestro hijo.
Estabamos formados esperando ser atendidos, cuando de repente todos se hicieron para atras, incluso mi esposo. Yo no me movi ni una pulgada y un abrumador sentimiento de panico me envolvio cuando di vuelta para ver que pasaba.
Cuando gire percibi un horrible olor a "cuerpo sucio" y junto a mi vi que estaban parados dos hombres pobres; cuando mire al pequeño hombre que estaba cerca de mi, el sonreia, sus hermosos ojos azul cielo estaban llenos de la luz de Dios buscando aceptacion.
Dijo "Buen dia", mientras contaba las pocas monedas que traia. El segundo hombre manoteaba junto a su amigo -creo que era retrasado mental- y el hombre de ojos azules era su salvacion.
Contuve las lagrimas. La joven despachadora le pregunto que queria y el dijo: "Cafe; es todo, señorita" porque era para lo unico que tenian, ya que si querian sentarse en el restaurante para calentarse un poco, tenian que consumir algo.
Entonces, realmente lo senti, el impulso fue muy grande, casi alcanzo al pequeño hombre para abrazarlo, fue entonces que senti todas las miradas en mi, juzgando mi accion.
Sonrei y le pedi a la joven despachadora que me diera dos desayunos mas en bandeja separada y camine hacia la mesa donde estaban los dos hombres sentados, puse la bandeja en su mesa y mi mano sobre la mano fria del pequeño hombre; el me miro con lagrimas en los ojos y dijo "Gracias!".
Me incline dando palmaditas en su mano y le dije "No lo hice por ustedes, Dios esta aqui actuando a traves de mi para darles esperanza".
Comence a llorar mientras caminaba para reunirme con mi esposo e hijo. Cuando me sente, mi marido sonrio y dijo "Es por eso que Dios te dio para mi, cariño, para darme esperanza".
Nos tomamos de las manos por un momento y en ese instante supimos la Gracia con la que fuimos bendecidos para ser capaces de dar.
Su ultimo proyecto fue titulado "SONRIE". Pidio a la clase que saliera y le sonriera a tres personas y documentaran sus reacciones.
Yo soy una persona muy amistosa y siempre sonrio a todos y digo "hola", asi es que pense que esto seria “pan comido”, literalmente.
Tan pronto nos fue asignado el proyecto, mi esposo, mi hijo pequeño y yo fuimos a McDonald's una fria mañana de Marzo, era la manera de compartir un tiempo de juego con nuestro hijo.
Estabamos formados esperando ser atendidos, cuando de repente todos se hicieron para atras, incluso mi esposo. Yo no me movi ni una pulgada y un abrumador sentimiento de panico me envolvio cuando di vuelta para ver que pasaba.
Cuando gire percibi un horrible olor a "cuerpo sucio" y junto a mi vi que estaban parados dos hombres pobres; cuando mire al pequeño hombre que estaba cerca de mi, el sonreia, sus hermosos ojos azul cielo estaban llenos de la luz de Dios buscando aceptacion.
Dijo "Buen dia", mientras contaba las pocas monedas que traia. El segundo hombre manoteaba junto a su amigo -creo que era retrasado mental- y el hombre de ojos azules era su salvacion.
Contuve las lagrimas. La joven despachadora le pregunto que queria y el dijo: "Cafe; es todo, señorita" porque era para lo unico que tenian, ya que si querian sentarse en el restaurante para calentarse un poco, tenian que consumir algo.
Entonces, realmente lo senti, el impulso fue muy grande, casi alcanzo al pequeño hombre para abrazarlo, fue entonces que senti todas las miradas en mi, juzgando mi accion.
Sonrei y le pedi a la joven despachadora que me diera dos desayunos mas en bandeja separada y camine hacia la mesa donde estaban los dos hombres sentados, puse la bandeja en su mesa y mi mano sobre la mano fria del pequeño hombre; el me miro con lagrimas en los ojos y dijo "Gracias!".
Me incline dando palmaditas en su mano y le dije "No lo hice por ustedes, Dios esta aqui actuando a traves de mi para darles esperanza".
Comence a llorar mientras caminaba para reunirme con mi esposo e hijo. Cuando me sente, mi marido sonrio y dijo "Es por eso que Dios te dio para mi, cariño, para darme esperanza".
Nos tomamos de las manos por un momento y en ese instante supimos la Gracia con la que fuimos bendecidos para ser capaces de dar.
lunes, 23 de febrero de 2009
El elefante que perdio un ojo
Un elefante se encontraba al borde de un arroyo.
El agua pasaba, clara y cristalina y tuvo deseos de beber.
¡Se inclinó sobre el agua, empapó su trompa
y... plouf! ¡"Qué!" _ que?... pero es lo que que..
. AAAaaaarrrrggggghh perdí mi ojo!""
se grito el elefante lleno de pánico.
Efectivamente, su ojo derecho se le había caído
al fondo del arroyo.
El mastodonte pretendió encontrar su precioso globo. Pero no veia nada.
Entonces impaciente, agitó su trompa en todos los sentidos, pretendiendo alcanzar su ojo con la trompa en el fondo del arroyo removió tanto que el agua se volvió turbia.
Cuanto más agitaba la trompa más la arena se alborataba, haciendo asi mas dificil encontrar el ojo .
Repentinamente, el elefante se puso a gritar a garganta desplegada
Furioso, levanto la cabeza y vio, sobre una roca a bordo del agua a una pequeña rana verde. Que viendo al elefante reía, y reía...
Que encuentras tan divertido le dijo el elefante con rabia a la rana
¡Perdí mi ojo y eso te hace reir?!
La rana respondio - Lo que es divertido,
es ver lo que haces: ¡Calma, todo irá mejor! La rabia y el desespero no te ayudaran
El elefante, un poco avergonzado, siguió al consejo de la rana.
Se calmó y dejó de agitar su trompa.
El agua se volvió a calmar y poco a poco la arena volvió a caer sobre el fondo
Y el elefante vio su ojo, intacto ,
Lo agarro con la trompa, y se lo volvió a poner ,
en su sitio. Sin olvidar agradecerle a la rana verde.
Muchas veces hacemos mas dificiles los problemas y las dificultades con la rabia y la desesperacion .
Siempre con tu actitud puedes hacer mas facil y grata la solucion a las dificultades .
Ademas, si ries tendras mas ayuda y con la serenidad tendras una vision mas clara de tus posibilidades y tus recursos.
La rabia creara tempestades y mayores dificultadess
El agua pasaba, clara y cristalina y tuvo deseos de beber.
¡Se inclinó sobre el agua, empapó su trompa
y... plouf! ¡"Qué!" _ que?... pero es lo que que..
. AAAaaaarrrrggggghh perdí mi ojo!""
se grito el elefante lleno de pánico.
Efectivamente, su ojo derecho se le había caído
al fondo del arroyo.
El mastodonte pretendió encontrar su precioso globo. Pero no veia nada.
Entonces impaciente, agitó su trompa en todos los sentidos, pretendiendo alcanzar su ojo con la trompa en el fondo del arroyo removió tanto que el agua se volvió turbia.
Cuanto más agitaba la trompa más la arena se alborataba, haciendo asi mas dificil encontrar el ojo .
Repentinamente, el elefante se puso a gritar a garganta desplegada
Furioso, levanto la cabeza y vio, sobre una roca a bordo del agua a una pequeña rana verde. Que viendo al elefante reía, y reía...
Que encuentras tan divertido le dijo el elefante con rabia a la rana
¡Perdí mi ojo y eso te hace reir?!
La rana respondio - Lo que es divertido,
es ver lo que haces: ¡Calma, todo irá mejor! La rabia y el desespero no te ayudaran
El elefante, un poco avergonzado, siguió al consejo de la rana.
Se calmó y dejó de agitar su trompa.
El agua se volvió a calmar y poco a poco la arena volvió a caer sobre el fondo
Y el elefante vio su ojo, intacto ,
Lo agarro con la trompa, y se lo volvió a poner ,
en su sitio. Sin olvidar agradecerle a la rana verde.
Muchas veces hacemos mas dificiles los problemas y las dificultades con la rabia y la desesperacion .
Siempre con tu actitud puedes hacer mas facil y grata la solucion a las dificultades .
Ademas, si ries tendras mas ayuda y con la serenidad tendras una vision mas clara de tus posibilidades y tus recursos.
La rabia creara tempestades y mayores dificultadess
Como el lapiz
El niñito miraba al abuelo escribir una carta.
En un momento dado le preguntó:
-¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos paso a los dos?
¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:
-Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras,
es el lápiz que estoy usando.
Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.
El niño miró el lápiz intrigado y, no vio nada especial en él y, preguntó:
- ¿Que tiene de particular ese lápiz?
El abuelo le respondió:
- Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo.
Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que, existe una mano que guía tus pasos.
Esta mano la llamamos Dios y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
Segunda cualidad: De vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo y, usar el sacapuntas.
Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, estará más afilado.
Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.
Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal.
Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro.
Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.
Quinta cualidad Siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos.
Por eso intenta ser conciente de cada acción.
En un momento dado le preguntó:
-¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos paso a los dos?
¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:
-Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras,
es el lápiz que estoy usando.
Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.
El niño miró el lápiz intrigado y, no vio nada especial en él y, preguntó:
- ¿Que tiene de particular ese lápiz?
El abuelo le respondió:
- Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo.
Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que, existe una mano que guía tus pasos.
Esta mano la llamamos Dios y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
Segunda cualidad: De vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo y, usar el sacapuntas.
Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, estará más afilado.
Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.
Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal.
Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro.
Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.
Quinta cualidad Siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos.
Por eso intenta ser conciente de cada acción.
Mineros
En el libro de Jorge Bucal “camino de las lágrimas” hay un relato que habla como de importantes son nuestras creencias y nuestros pensamientos en nuestra vida. Las creencias irracionales producen emociones irracionales y destructivas.
Este relato es verídico, sucedió en África . [...]
Seis mineros trabajaban en un túnel muy profundo. De repente un derrumbe los dejó aislados del afuera sellando la salida. En silencio cada uno miró a los demás. Con su experiencia se dieron cuenta de que el problema sería el oxígeno. Si hacían todo bien les quedaba unas tres horas de aire, cuanto mucho tres horas y media. Mucha gente de afuera sabían que estaban allí atrapados, pero un derrumbe como ese significaba horadar otra vez la mina, podrían hacerlo antes de que se termine el aire? Los mineros decidieron que debían ahorrar todo el oxígeno que pudieran. Acordaron hacer el menor esfuerzo físico, apagaron las lámparas que llevaban y se tendieron en silencio en el piso....era difícil calcular el tiempo que pasaba... incidental- mente uno tenía reloj. Hacía él iban todas las preguntas ¿cuánto tiempo pasó? ¿Cuánto falta? ¿Y ahora? El tiempo se estiraba, cada minuto parecía una hora y la desesperación agravaba más la tensión. El jefe se dio cuenta que si seguían así, la ansiedad los haría respirar más rápidamente y esto los podía matar. ordenó a el que tenía el reloj que sólo él controlara el paso del tiempo y avisara cada media hora. Cumpliendo la orden, a la primera media hora dijo "ha pasado media hora" Hubo un murmullo entre ellos y una angustia que se sentía en el aire.. El hombre del reloj se dio cuenta de que a medida que pasaba el tiempo, iba a ser cada vez más terrible comunicarles que el minuto final se acercaba. Sin consultar a nadie decidió que ellos no merecían morir sufriendo. Así que la próxima vez que les informó la media hora habían pasado 45 minutos. No había manera de notar la diferencia. Apoyado en el éxito del engaño de la tercera información la dio casi una hora después... así siguió el del reloj, cada hora completa les informaba que había pasado media hora. ...La cuadrilla apuraba la tarea de rescate, sabían en qué cámara estaban atrapados y que sería difícil poder llegar antes de cuatro horas. Llegaron a las cuatro horas y media. Lo más probable era encontrar a los seis mineros muertos. Encontraron vivos a cinco de ellos.
Solamente uno había muerto de asfixia... el que tenía el reloj. Esta es la fuerza que tienen las creencias en nuestras vidas. Esto es lo que nuestros condicionamientos pueden llegar a hacer de nosotros.
Este relato es verídico, sucedió en África . [...]
Seis mineros trabajaban en un túnel muy profundo. De repente un derrumbe los dejó aislados del afuera sellando la salida. En silencio cada uno miró a los demás. Con su experiencia se dieron cuenta de que el problema sería el oxígeno. Si hacían todo bien les quedaba unas tres horas de aire, cuanto mucho tres horas y media. Mucha gente de afuera sabían que estaban allí atrapados, pero un derrumbe como ese significaba horadar otra vez la mina, podrían hacerlo antes de que se termine el aire? Los mineros decidieron que debían ahorrar todo el oxígeno que pudieran. Acordaron hacer el menor esfuerzo físico, apagaron las lámparas que llevaban y se tendieron en silencio en el piso....era difícil calcular el tiempo que pasaba... incidental- mente uno tenía reloj. Hacía él iban todas las preguntas ¿cuánto tiempo pasó? ¿Cuánto falta? ¿Y ahora? El tiempo se estiraba, cada minuto parecía una hora y la desesperación agravaba más la tensión. El jefe se dio cuenta que si seguían así, la ansiedad los haría respirar más rápidamente y esto los podía matar. ordenó a el que tenía el reloj que sólo él controlara el paso del tiempo y avisara cada media hora. Cumpliendo la orden, a la primera media hora dijo "ha pasado media hora" Hubo un murmullo entre ellos y una angustia que se sentía en el aire.. El hombre del reloj se dio cuenta de que a medida que pasaba el tiempo, iba a ser cada vez más terrible comunicarles que el minuto final se acercaba. Sin consultar a nadie decidió que ellos no merecían morir sufriendo. Así que la próxima vez que les informó la media hora habían pasado 45 minutos. No había manera de notar la diferencia. Apoyado en el éxito del engaño de la tercera información la dio casi una hora después... así siguió el del reloj, cada hora completa les informaba que había pasado media hora. ...La cuadrilla apuraba la tarea de rescate, sabían en qué cámara estaban atrapados y que sería difícil poder llegar antes de cuatro horas. Llegaron a las cuatro horas y media. Lo más probable era encontrar a los seis mineros muertos. Encontraron vivos a cinco de ellos.
Solamente uno había muerto de asfixia... el que tenía el reloj. Esta es la fuerza que tienen las creencias en nuestras vidas. Esto es lo que nuestros condicionamientos pueden llegar a hacer de nosotros.
Esperanza y paciencia
La paciencia y la esperanza son dos sentimientos fundamentales para tener una buena inteligencia emocional, la esperanza es una emoción que surge de los pensamientos optimistas que nos crean ilusiones .La paciencia es otra emoción resultado de pensamientos que nos ayudan a mantenernos lo más serenos posibles, a tener fe y a saber esperar. La paciencia se crea, se aprende, se practica. Tener esperanza también es tu elección. [...]
La paciencia y la esperanza son dos sentimientos fundamentales para tener una buena inteligencia emocional, la esperanza es una emoción que surge de los pensamientos optimistas que nos crean ilusiones .La paciencia es otra emoción resultado de pensamientos que nos ayudan a mantenernos lo más serenos posibles, a tener fe y a saber esperar. La paciencia se crea, se aprende, se practica. Tener esperanza también es tu elección.
Un pastor tenía dos ovejas y estaba contento porque las dos habían parido y tenían unos hermosos y juguetones corderitos.
Durante la noche el pastor encerraba sus dos ovejas en un corral que tenía muy cerca de la casa. Así se aseguraba que lobos y zorros no las mataran. En las horas del día las soltaba para que fueran a pastar por los cerros. Y aquel día las soltó, como siempre y dejó a los corderitos en el corral. Es muy riesgoso soltarlos tan pequeños.
Las dos ovejas cruzaron el río caminando sobre su firme lecho de piedras. Las aguas del río serrano eran poco profundas y ellas lo cruzaban a diario. Pero al poco tiempo se desató un temporal muy fuerte y la lluvia fue repentina y torrencial. Las aguas descendieron de los cerros, se volcaron torrentosas en los pequeños arroyos y llegar turbias al cauce del río y el río se desbordó.
El pastor salió hasta la orilla, porque sabía que se acercaba la hora en que sus ovejas regresarían, para amamantar a sus críos y pasar la noche en el corral y vio que sería imposible cualquier intento por cruzar aquel torrente de aguas, sin exponerse a ser arrollado y golpeado contra las piedras.
Una oveja se puso a pastar paciente en la orilla, esperando que las aguas bajaran,la otra se impacientó y comenzó a lamentarse:
"Esta agua no descenderá y mis hijitos se morirán de hambre, aquí nos sorprenderá el lobo y nos moriremos". La compañera trató de calmarla: "No te impacientes, recuerda que ya vimos muchas crecientes en el río y siempre vimos las aguas descender, no nos pasará nada grave y mañana amamantaremos a nuestros hijos".
De nada valieron sus reflexiones, la oveja se arrojó al agua. El pastor la miraba impotente desde la orilla opuesta. La pobre oveja avanzó un par de metros, pero las aguas la vencieron y la arrastraron río abajo, el pastor y la compañera vieron cómo el cuerpo de la desdichada era llevado por la corriente, que lo golpeaba contra todas las rocas salientes. Al anochecer las aguas ya habían descendido bastante, pastor y oveja se miraban desde las dos orillas, el pastor que conocía bien los pasos menos riesgosos, entró al agua lenta y cuidadosamente, llegó hasta la otra orilla, ató una cuerda al cuello de su oveja y ambos volvieron a cruzar el río.
Los corderitos balaban en el corral, el pastor hizo que los doshuerfanitos mamaran de la oveja sobreviviente, que se constituyó en su madre adoptiva.
"Sin esperanza es imposible tener paciencia, porque nadie espera lo imposible y la esperanza más hermosa es la que nace en situaciones más desesperantes. La impaciencia, con la que quieren alcanzarlo todo hoy, es la que te hace perder la oportunidad de alcanzarlo mañana."
La paciencia y la esperanza son dos sentimientos fundamentales para tener una buena inteligencia emocional, la esperanza es una emoción que surge de los pensamientos optimistas que nos crean ilusiones .La paciencia es otra emoción resultado de pensamientos que nos ayudan a mantenernos lo más serenos posibles, a tener fe y a saber esperar. La paciencia se crea, se aprende, se practica. Tener esperanza también es tu elección.
Un pastor tenía dos ovejas y estaba contento porque las dos habían parido y tenían unos hermosos y juguetones corderitos.
Durante la noche el pastor encerraba sus dos ovejas en un corral que tenía muy cerca de la casa. Así se aseguraba que lobos y zorros no las mataran. En las horas del día las soltaba para que fueran a pastar por los cerros. Y aquel día las soltó, como siempre y dejó a los corderitos en el corral. Es muy riesgoso soltarlos tan pequeños.
Las dos ovejas cruzaron el río caminando sobre su firme lecho de piedras. Las aguas del río serrano eran poco profundas y ellas lo cruzaban a diario. Pero al poco tiempo se desató un temporal muy fuerte y la lluvia fue repentina y torrencial. Las aguas descendieron de los cerros, se volcaron torrentosas en los pequeños arroyos y llegar turbias al cauce del río y el río se desbordó.
El pastor salió hasta la orilla, porque sabía que se acercaba la hora en que sus ovejas regresarían, para amamantar a sus críos y pasar la noche en el corral y vio que sería imposible cualquier intento por cruzar aquel torrente de aguas, sin exponerse a ser arrollado y golpeado contra las piedras.
Una oveja se puso a pastar paciente en la orilla, esperando que las aguas bajaran,la otra se impacientó y comenzó a lamentarse:
"Esta agua no descenderá y mis hijitos se morirán de hambre, aquí nos sorprenderá el lobo y nos moriremos". La compañera trató de calmarla: "No te impacientes, recuerda que ya vimos muchas crecientes en el río y siempre vimos las aguas descender, no nos pasará nada grave y mañana amamantaremos a nuestros hijos".
De nada valieron sus reflexiones, la oveja se arrojó al agua. El pastor la miraba impotente desde la orilla opuesta. La pobre oveja avanzó un par de metros, pero las aguas la vencieron y la arrastraron río abajo, el pastor y la compañera vieron cómo el cuerpo de la desdichada era llevado por la corriente, que lo golpeaba contra todas las rocas salientes. Al anochecer las aguas ya habían descendido bastante, pastor y oveja se miraban desde las dos orillas, el pastor que conocía bien los pasos menos riesgosos, entró al agua lenta y cuidadosamente, llegó hasta la otra orilla, ató una cuerda al cuello de su oveja y ambos volvieron a cruzar el río.
Los corderitos balaban en el corral, el pastor hizo que los doshuerfanitos mamaran de la oveja sobreviviente, que se constituyó en su madre adoptiva.
"Sin esperanza es imposible tener paciencia, porque nadie espera lo imposible y la esperanza más hermosa es la que nace en situaciones más desesperantes. La impaciencia, con la que quieren alcanzarlo todo hoy, es la que te hace perder la oportunidad de alcanzarlo mañana."
LA BALANZA
Una mujer pobremente vestida, con un rostro que reflejaba tristeza, entró a una tienda, se acercó al dueño y de manera humilde preguntó si podía llevarse algunas cosas a crédito; con voz suave explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar, tenían siete niños y necesitaban comida.
El dueño no aceptó y le solicitó que abandonar a la tienda.
Sabiendo la necesidad que estaba pasando su familia la mujer rogó:
"Por favor señor, se lo pagaré tan pronto como pueda
El dueño le dijo que no podía darle crédito, ya que no tenía una cuenta de crédito en su tienda.
De pie, cerca del mostrador, se encontraba un cliente que escuchaba la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer.
El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que el se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia;
Entonces el dueño, amoscado, preguntó a la mujer:
" ¿Tiene usted una lista de compras?".
La mujer dijo: >"Si señor";
Esta bien," dijo el dueño. "Ponga su lista en la balanza de platos y lo que pese su lista le daré en comestibles".
La mujer titubeó por un momento y cabizbaja buscó en su cartera un pedazo de papel, escribió algo en él y lo puso, triste aún, en uno de los platos de la balanza.
Los ojos del dueño y del cliente se llenaron de asombro, cuando el plato de la balanza donde estaba el papel, se hundió hasta el fondo y se quedo así.
El dueño, sin dejar de mirar la balanza dijo:
"No lo puedo creer"...
El cliente sonrió y el dueño comenzó a poner comestibles en el otro plato de la balanza.
La balanza no se movía, por lo que continuó poniendo más y más comestibles, hasta que se llenó.
El dueño se quedó pasmado de asombro.
Finalmente, tomó el pedazo de papel y lo miró todavía más asombrado....
No era una lista de compra!
Era una oración que decía:
"QUERIDO SEÑOR, TÚ CONOCES MIS NECESIDADES Y YO VOY A DEJAR ESTO EN TUS MANOS"
El dueño de la tienda le entregó los comestibles que había pesado y quedó allí en silencio.
La mujer agradeció y abandonó la tienda; el cliente entregó un billete de cincuenta dólares al dueño y le dijo:
"Valió cada centavo de este billete; ahora sabemos cuanto pesa una oración".
El dueño no aceptó y le solicitó que abandonar a la tienda.
Sabiendo la necesidad que estaba pasando su familia la mujer rogó:
"Por favor señor, se lo pagaré tan pronto como pueda
El dueño le dijo que no podía darle crédito, ya que no tenía una cuenta de crédito en su tienda.
De pie, cerca del mostrador, se encontraba un cliente que escuchaba la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer.
El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que el se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia;
Entonces el dueño, amoscado, preguntó a la mujer:
" ¿Tiene usted una lista de compras?".
La mujer dijo: >"Si señor";
Esta bien," dijo el dueño. "Ponga su lista en la balanza de platos y lo que pese su lista le daré en comestibles".
La mujer titubeó por un momento y cabizbaja buscó en su cartera un pedazo de papel, escribió algo en él y lo puso, triste aún, en uno de los platos de la balanza.
Los ojos del dueño y del cliente se llenaron de asombro, cuando el plato de la balanza donde estaba el papel, se hundió hasta el fondo y se quedo así.
El dueño, sin dejar de mirar la balanza dijo:
"No lo puedo creer"...
El cliente sonrió y el dueño comenzó a poner comestibles en el otro plato de la balanza.
La balanza no se movía, por lo que continuó poniendo más y más comestibles, hasta que se llenó.
El dueño se quedó pasmado de asombro.
Finalmente, tomó el pedazo de papel y lo miró todavía más asombrado....
No era una lista de compra!
Era una oración que decía:
"QUERIDO SEÑOR, TÚ CONOCES MIS NECESIDADES Y YO VOY A DEJAR ESTO EN TUS MANOS"
El dueño de la tienda le entregó los comestibles que había pesado y quedó allí en silencio.
La mujer agradeció y abandonó la tienda; el cliente entregó un billete de cincuenta dólares al dueño y le dijo:
"Valió cada centavo de este billete; ahora sabemos cuanto pesa una oración".
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